12.7.11

Carta VII

"No debe dejarse desviar en su soledad porque haya en usted algo que ansíe evadirse de ella. Precisamente este deseo, si usted sabe aprovecharlo con serenidad y dominio, sirviéndose de él como de un instrumento, le ayudará a ensanchar su soledad en dilatado campo. La gente, valiéndose de criterios convencionales, lo tiene todo resuelto, inclinándose siempre hacia lo más fácil, y buscando aún el lado más fácil de lo fácil. Pero está claro que nuestro deber es atenernos a lo que es arduo y difícil. Todo cuanto vive se atiene a ello. Todo en la naturaleza crece y lucha a su manera y constituye por sí mismo algo propio, procurando serlo a toda costa y en contra de todo lo que se le oponga. Poca cosa sabemos. Pero que siempre debemos atenernos a lo difícil es una certeza que nunca nos abandonará. Es bueno estar solo, porque también la soledad resulta difícil. Y el que algo sea difícil debe ser para nosotros un motivo más para hacerlo.
También es bueno amar, pues el amor es cosa difícil. El amor de un ser humano hacia otro: esto es quizás lo más difícil que nos haya sido encomendado. Lo último, la prueba suprema, la tarea final, ante la cual todas las demás tareas no son sino preparación. Por eso no saben ni pueden amar aún los jóvenes, que en todo son principiantes. Han de aprenderlo. Con todo su ser, con todas sus fuerzas reunidas en torno a su corazón solitario y angustiado, que palpita alborotadamente, deben aprender a amar. Pero todo aprendizaje es siempre un largo período de retiro y clausura. Así, el amor es por mucho tiempo y hasta muy lejos dentro de la vida, soledad, aislamiento crecido y ahondado para el que ama. Amar no es, en un principio, nada que pueda significar absorberse en otro ser, ni entregarse y unirse a él. Pues, ¿qué sería una unión entre seres inacabados, faltos de luz y de libertad? Amar es más bien una oportunidad, un motivo sublime, que se ofrece a cada individuo para madurar y llegar a ser algo en sí mismo; para volverse mundo, todo un mundo, por amor a otro. Es una gran exigencia, un reto, una demanda ambiciosa, que se le presenta y le requiere; algo que le elige y le llama para cumplir con un amplio y trascendental cometido. Sólo en este sentido, es decir, tomándolo como deber y tarea para forjarse a sí mismo "escuchando y martilleando día y noche"—, es como los jóvenes deberían valerse del amor que les es dado. Ni el absorberse mutuamente, ni el entregarse, ni cualquier otra forma de unión, son cosas hechas para ellos —que por mucho tiempo aún, han de acopiar y ahorrar. Pues todo eso es la meta final. Lo último que se pueda alcanzar. Es tal vez aquello para lo cual, por ahora, resulta apenas suficiente la vida de los hombres.

Pero en esto yerran los jóvenes tan a menudo y tan gravemente. Ellos, en cuya naturaleza está el no tener paciencia, se arrojan y se entregan, unos en brazos de otros, cuando les sobrecoge el amor. Se prodigan y desparraman tal como son, aun sin desbrozar, con todo su desorden y su confusión... Mas ¿qué ha de ¡suceder luego? Qué ha de hacer la vida con ese montón de afanes truncos, que ellos llaman su convivir, su unión, y que, de ser posible, desearían poder llamar su felicidad, y aún más: su porvenir! Ahí se pierde cada cual a sí mismo por amor al otro. Pierde igualmente al otro, y a muchos más que aun habían de llegar. Pierde también un sin fin de horizontes y de posibilidades, trocando el flujo y reflujo de posibilidades de sutil presentimiento por un estéril desconcierto, del cual ya nada puede brotar. Nada sino un poco de hastío, desencanto y miseria, y el buscar tal vez la salvación en alguno de los múltiples convencionalismos que, cual refugios abiertos a todo el mundo, dispuestos están en gran número al borde de este peligrosísimo camino. Ninguna región del humano sentir se halla tan provista de convencionalismos como ésta. Ahí hay salvavidas de variadísima invención: botes, vejigas, flotadores... Recursos y medios de escape de toda laya supo crear la sociedad, ya que por hallarse predispuesta a tomar la vida amorosa como mero placer, tuvo también que hacerla fácil, barata, segura y sin riesgos, como suelen ser las diversiones públicas.

Por cierto, muchos jóvenes que aman de un modo falso, es decir, haciendo del amor una simple entrega y rehuyendo la soledad —nunca llegará a más el promedio de los hombres—, sienten el peso de su falta, y también a este trance en que han venido a encontrarse, quieren infundirle vida y fecundidad de una manera propia y personal. Pues su naturaleza les revela que las cuestiones de amor, menos aun que cualquier otra cosa de importancia, jamás pueden ser dirimidas por algún procedimiento de carácter público, de conformidad con tal o cual convenio. Que son asuntos privativos de cada cual y deben resolverse de modo individual, de ser a ser, precisándose en cada caso de una solución exclusivamente personal. Pero ¿cómo ha de ser posible que ellos, quienes al juntarse se han despeñado y hundido en una misma confusión, dejando de deslindarse y de distinguirse el uno del otro, y no poseyendo, por tanto, nada propio ya, acierten a dar con alguna salida, por sí mismos, desde el abismo de su derrumbada soledad?

Obran en virtud de un común desamparo y, cuando luego quieren, con la mejor voluntad, rehuir algún convencionalismo notorio —por ejemplo el matrimonio—, caen en las tenazas de otra solución convencional, tal vez menos manifiesta, pero igualmente mortal. Pues ahí —dentro de un amplio ámbito en derredor suyo— todo es convención. Allí donde se obre al impulso de una confluencia prematura y de un turbio convivir, cualquier lazo que derive de tal desorden tiene su convencionalismo, por muy insólito que parezca —es decir: aunque resulte "inmoral" en el sentido corriente de la palabra—. Hasta la separación viene a ser un paso convencional, una decisión nacida del azar, impersonal y sin fuerza ni fruto.

Quien seriamente repare en ello, descubre que, como para la muerte, que es cosa difícil, tampoco para el arduo cometido del amor se han hallado aún ni luz ni solución, ni señal ni camino. Para esas dos tareas —amor y muerte— que veladas y ocultas llevamos dentro, y que retransmitimos a otros sin descorrer el velo que las recubre, no se podrá dar con ninguna regla común que se funde en algún convenio. Pero en la misma medida en que iniciemos nuestros intentos de vivir cada cual como un ser independiente, esos magnos asuntos nos encontrarán, a cada uno de nosotros, más próximos a ellos. Las exigencias que la difícil tarea del amor presenta a nuestro desarrollo, son de inmensa magnitud. Nosotros, como principiantes, no estamos a su altura. Pero si a pesar de todo sabemos perseverar y llevamos este amor a cuestas, como carga y aprendizaje, en lugar de perdernos en ese juego fácil y frívolo, tras del cual los hombres se han escondido para eludir cuanto hay de más serio y de más grave en su existencia, entonces, un pequeño progreso y algún alivio serán tal vez perceptibles para aquellos que lleguen largo tiempo después de nosotros. Y esto ya sería mucho...

Es que apenas ahora empezamos a considerar las relaciones entre un individuo y otro, sin prejuicios y de manera objetiva. Los intentos que vamos realizando a fin de vivir tales relaciones nada tienen ante sí que les pueda servir de ejemplo. Sin embargo, se dan ya en el correr y mudar del tiempo muchas cosas que quieren acudir en auxilio de nuestro tímido principiar.

La mujer, en su propio desenvolvimiento más reciente, sólo por algún tiempo y de modo pasajero imitará los hábitos y modales masculinos, buenos y malos, ejerciendo a su vez las profesiones generalmente reservadas al hombre. Tras la incertidumbre de tales etapas transitorias, quedará de manifiesto que si las mujeres han pasado por la gran variedad y la continua mudanza de esos disfraces a menudo risibles—, fue tan sólo para poder depurar su modo de ser peculiarísimo, y limpiarlo de las influencias deformadoras del otro sexo. Por cierto, las mujeres, en quienes la vida se detiene, permanece y mora de una manera más inmediata, más fecunda, más confiada, deben de haberse hecho seres más maduros y más humanos que el hombre. Éste, además de liviano —por no obligarlo el peso de ningún fruto de sus entrañas a descender bajo la superficie de la vida—, es también engreído, presuroso, atropellado, y menosprecia en realidad lo que cree amar... Esta más honda humanidad de la mujer, consumada entre sufrimientos y humillaciones, saldrá a la luz y llegará a resplandecer cuando en las mudanzas y transformaciones de su condición externa se haya desprendido y librado de los convencionalismos añejos a lo meramente femenino. Los hombres, que no presienten aún su advenimiento, quedarán sorprendidos y vencidos. Llegará un día que indudables signos precursores anuncian ya de modo elocuente y brillante, sobre todo en los países nórdicos—, en que aparecerá la mujer cuyo nombre ya no significará sólo algo opuesto al hombre, sino algo propio, independiente. Nada que haga pensar en complemento ni en límite, sino tan sólo en vida y en ser: el Humano femenino...

Tal progreso —al principio muy en contra de la voluntad de los hombres, que se verán rebasados y superados— transformará de modo radical la vida amorosa, ahora llena de errores, y la convertirá en una relación tal, que se entenderá de ser humano a ser humano y ya no de varón a hembra. Este amor más humano, que se consumará con delicadeza y dulzura infinitas —imperando luz y bondad, así en el unirse como en el desligarse— se asemejará al que vamos preparando entre luchas y penosos esfuerzos: el amor que consista en que dos soledades se protejan, se deslinden y se saluden mutuamente...

Además, esto: no crea que se haya perdido aquel gran amor que le fue encomendado antaño, cuando aún era niño. ¿Acaso puede afirmar usted que no maduraron entonces en su corazón, grandes y buenos anhelos, y propósitos de los que aún hoy sigue viviendo? Yo creo que ese amor perdura tan fuerte y poderoso en su recuerdo, porque fue su primer aislamiento profundo. Y también la primera labor que realizó en aras de su vida."


Rainer María Rilke

23.4.11

ingenua ilusión, abismal indignación

Cómo será que aquella princesa sola quedó
basta con decir que del desalmado criminal,
ella se enamoró.
Bastó con simples versos y un te quiero ininterrumpido,
para enamorar a la doncella ingenua
que tanto cariño, le había tenido

¿Sólo fue complacer? ella se preguntaba.
Mientras el criminal bien enmurdecido disfrutaba.
De por medio el padre de la doncella investigaba
cada huella y cada avance que ella efectuaba

Pero hubo un día que todo cambió
la corriente lo arrastró hacia la indignación
Nada había sido como ella lo planeó
le habían implantado una ilusa ilusión.

Al descubrir la desmedida circunstancia
bastó que el padre lo delatara
pero el criminal no luchó por su querida amada
fácil fue su nefasta vulnerancia.

La princesa, desilusionada estaba
pensando en su desleal y corrupto amado...
Extraña situación en la que ella no reaccionaba
un estado el cuál no ha sido predominado..

Noelia Melina Qualindi

10.2.11

Inhabilitado

Cuántas noches más me vuelvo a despertar con el sabor de tu deseo...
Recordándote, no quiero patinar por un amor inhabilitado.
Tan sólo historias llenas de amor, tomadas de mi silencio interior
energía, tu cuerpo lleno de vida divina, porque es así.
Entregada voy.. abierta a fantasías que necesito tus caricias.
No preciso más y no quiero jugar con la mente de la gente.

Controles, arrasan mi emocion,
Tensiones, ocultan la sensación,
Te veo como en otra dimensión..
Tan sólo historias llenas de amor.

12.12.10

I won't share you

No quiero compartirte, no
no quiero compartirte
con el empuje, y la ambición
el entusiasmo que siento
este es mi tiempo.

“La botella de Perrier ha ido
directo hacia mi cabeza
o es la vida enferma y cruel, en lugar de eso?”

Quiero la libertad y quiero la astucia, la vida tiende a ir y venir, está bien mientras que sepas.
Te veré en algún lugar.. Te veré en algún momento
Cariño...

25.11.10

Búsquenme

Búsquenme donde se esconde el sol, donde exista una canción.
Búsquenme a orillas del mar besando la espuma y la sal
Búsquenme donde se detiene el viento
donde haya paz o no exista el tiempo,
donde el sol seca las lágrimas de las nubes en la mañana.
Búsquenme, me encontrarán en el país de la libertad...

18.10.10

Fuerte amor ♦


Por más que la nube tape el cielo, tu sol vivirá por siempre en mi... Por mas de que mis ojos se ceguen de envidia, la envidia no podrá controlarme,
Porque tu amor es tan fuerte
que limpia las nubes de mi alma y me hace ver...

Sálvame que no quiero estar así
quiero poder verte
y volver a ser felíz.

14.9.10

Dialéctica emocional

Hablemos del amor, diré algo que pienso yo. (Realmente no lo sé, pero desde mi instancia y experiencias puedo tener aunque sea un mínimo detalle de mi realidad, puede que a algunos les haya pasado como también no)
El amor dialéctico (prefiero yo): apuesta a la sinceridad, el respeto a la pareja, la tolerancia y el razonamiento. Éste se diferencia del amor liberal porque apuesta a ser menos materialista que el liberal. (Se ama sin cualquier razón)
El amor puro, es aquel que cotidianamente sentimos, el que se ve a simple vista, en el cuál se sufre y se pasan por situaciones dolorosas, el amor que sentimos, que "sale del fondo del corazón" y de los más grandes gustos. Se siente que debes estar al lado de la persona para siempre, y el día que se termine la relación, pues ¿Qué hacen? cortarse las venas. (Pienso que no es la solución y cuanto más dolorosa sea la situación, nos debemos hacer mas fuertes, porque así se aprende.)
No diré que te necesito, pues estaría siendo una egoísta, porque sé que tu no me quieres y tan solo te estaría necesitando sólo para mí. No diré nada más al respecto, todo tiene sus fantasías y sueños, esperanzas e ilusiones, pero hoy la desdicha cayó sobre ésta "unificación" que aún así, nunca lo fue. Me cuesta creer que aún me amas, y si lo hiciste, no sé cómo.
Pienso que, el amor es el camino, la unificación con aquella persona que llamamos divino, hermoso, maravilloso y sirve de unión y comunicación llenando el vacío que existe entre lo visible y lo invisible. Pienso que tu, no sabes amar la simpleza ni las diferencias (Entonces significa que la persona es Autoritara)
No creo saber, es más, digo que no lo sé, sólo es un punto de vista que seguramente a lo largo de mi vida, puede llegar a cambiar, como también no.
Se comprueba que existen dos cargas: Carga Negativa: Atrae. Carga Positiva: envía.
Dos personas (novios, amantes, etc) "unificadas" de una misma carga, se repelan, se separan, quiere decir que, estar con una persona igual a uno con mismos objetivos y/o expectativas, formas de accionar y reaccionar, de pensar y de hacer las circunstancias es amarse a uno mismo, por lo tanto de ésta forma, no se ama a los demás. A todo esto, puedo decir: Menos mal que existen las diferencias, sino seríamos todos un par de infelices que sólo comparten un sentimiento sin saber lo que es amar verdaderamente al otro individuo.
Creo que el que dice saber, está muy lejos de la realidad, y el que no sabe absolutamente nada, es el que está más próximo.

20.8.10

La Soledad

Lo que se necesita es sólo esto:
Soledad, gran soledad interior. Entrar en sí mismo y durante horas no encontrar a nadie ; he ahí lo que debe lograrse. Hallarse en soledad, como cuando uno era niño y las personas mayores iban y venían enredadas en cosas que, si parecían importantes y grandes, era porque esos adultos tenían aire de preocupación y porque uno nada comprendía de ese quehacer.
Y un día, cuando se advierte que sus ocupaciones son
míseras y que ellos se han cristalizado en sus oficios y se han disociado de la vida ¿por qué no continuar viéndolos de la misma manera que lo hace un niño, como algo extraño, desde el fondo del mundo propio, desde el ámbito de la propia soledad, que en sí misma, también es trabajo, jerarquía y profesión? ¿Por qué empeñarse en cambiar por defensa y desprecio la sabia incomprensión de un niño? No querer comprender es también soledad. En cambio, una actitud defensiva y de desprecio significan participación en aquello que uno quiere ignorar.
Únicamente el individuo está -al igual que una cosa- sometido a las leyes profundas, y cuando sale al despuntar la mañana o mira la noche cerrada -momento lleno de realización- y siente lo que allí sucede, se libera de cualquier condición que tenga, tal como si fuese un muerto, no obstante encontrarse en medio de lo que es puramente vida.

19.8.10

El caminante

"Quien ha alcanzado la libertad de la razón, aunque sólo sea en cierta medida, no puede menos que sentirse en la tierra como un caminante, pero un caminante que no se dirige hacia un punto de destino pues no lo hay. Mirará, sin embargo, con ojos bien abiertos todo lo que pase realmente en el mundo; asimismo, no deberá atar a nada en particular el corazón con demasiada fuerza: es preciso que tenga también algo de vagabundo al que agrada cambiar de paisaje. Sin duda ese hombre pasará malas noches, en las que, cansado como estará hallará cerrada la puerta de la ciudad que había de darle cobijo: tal vez incluso como en oriente, el desierto llegue hasta esa puerta, los animales de presa dejen de oír sus aullidos tan pronto lejos como cerca; se levante un fuerte viento, y unos ladrones le roben sus acémilas. Quizás entonces la terrible noche será para el otro desierto cayendo en el desierto y su corazón se sentirá cansado de viajar. Y cuando se le eleve el sol de la mañana, ardiente como un airado dios, y se abra la ciudad, puede que vea en los ojos de sus habitantes más desierto, más suciedad, más bellaquería y más inseguridad aún que ante su puerta, por lo que el día será para él casi peor que la noche. Es posible que a veces sea así la suerte de este caminante. Pero pronto llegan, en compensación, las deliciosas mañanas de otras comarcas y de otras jornadas, en las que desde los primeros resplandores del alba, ve pasar entre la niebla de la montaña a los coros de las musas que le rozan al danzar; más tarde sereno, en el equilibrio del alma de la mañana antes del mediodía y mientras se pasee bajo los árboles, verá caer a sus pies desde sus copas y desde los verdes escondrijos de sus ramas una lluvia de cosas buenas y claras, como regalo de todos los espíritus libres que frecuentan en el monte, el bosque, la soledad, y que son como él, con su forma de ser unas veces gozosa y otras mediatabunda, caminantes y filósofos.
Nacidos de los misterios de la mañana temprana, piensan que es lo que puede dar al día, entre la décima y la duodécima campanadas del reloj, una faz tan pura, tan llena de luz y de claridad serena y transfiguradora: Buscan la filosofía de la mañana."
Fiedrich Nietzsche.

Éste texto me hizo pensar que ser libre no es un camino fácil, pero a la larga es el mejor.
¿Qué voy a elegir?

18.8.10

Sobre lo espiritual

Nos referimos constantemente a lo material y a lo inmaterial, y a los estados intermedios "más o menos" materiales. ¿Es todo materia? ¿O es todo espíritu? Las diferencias que hemos fijado entre ambos ¿no son más que matices de la materia o del espíritu? El pensamiento, definido por el positivismo como producto del "espíritu", es materia también, pero sólo perceptible a los sentidos refinados, no a los toscos.
¿Es espíritu lo que la mano no puede tocar?

(Vassily Kandinsky)

12.8.10

Secuence

"Let it be"

Y cuando la noche está nublada 
Todavía hay una luz que brilla sobre mi, 
Brilla hasta la mañana, déjalo ser. 
Me despierto con el sonido de la música,
 La Madre María viene hacia mi Hablándome sabiamente:
"Déjalo ser".

Volemos Juntos

25.6.10

Y hay amores que jamás se marcharán.

Cada noche, en mis sueños, te veo, te siento.
De esa manera sé que sigues.
Lejos, más allá de la distancia, y espacio entre nosotros, has venido para mostrar que sigues.
Cerca, lejos, dondequiera que estés, Creo que tu corazón aún sigue.
Una vez más, abriste la puerta y estás aquí, en mi corazón.
Y mi corazón seguirá y seguirá.
El amor puede tocarnos una vez, y durar toda una vida y nunca cesar hasta que ya no estemos. El amor era cuando te amaba, una verdadera oportunidad para guardar.
En mi vida, siempre seguiremos.
Cerca, lejos, dondequiera que estés, creo que tu corazón aún sigue.
Una vez más, abriste la puerta y estás aquí, en mi corazón.
Y mi corazón seguirá y seguirá.
Estás aquí, no hay nada que temer y sé que mi corazón seguirá.
Permaneceremos así para siempre, estás seguro en mi corazón.
Y mi corazón seguirá y seguirá.



6.5.10

Ss



Veo un Supermasivo agujero negro, valla a saber que esconde dentro de él, después de todo las apariencias engañan y tu lo sabes muy bien.

7.3.10

Fantasía & Realidad

¿Por qué será que me interno en un mundo de fantasías, donde imagino que toda esta sociedad es oblicua y totalmente perpendicular a la de la realidad? ¿Por qué será que siempre veo del otro lado del arco iris fantaseando y creando un mundo que en realidad no existe?
Es hermoso soñar con los obstáculos más maravillosos que la vida te da a cumplir, la que solo nosotros debemos llegar de a poco, paso a paso cada día, construyendo un ladrillo fuerte más de los escombros que quedan de esta bendita sociedad.
Qué esplendorosa esta virtud que obtenemos, el placer de hacer exactos nuestros objetivos, mientras así nos escabullimos dentro de aquel mundo de supervivencias, donde así experimentamos, así aprendemos, así erramos, así vivimos.
Tal vez pensemos en un mundo ideal, o en un extraño mundo en el cuál no estemos adaptados a convivir, ¿fantasía o realidad? A esta historia le da igual.
¿Dónde está la realidad de cada uno?
Nadie piensa en nadie, sólo de sí mismos y cómo quieren vivir, ellos quedan fuera de su sueño... Puedo predecir que el día de mañana cuando suceda alguna crisis, no seremos capaces de estar preparados, y menos de convivir con lo que podamos. Creo que una sociedad habitada por gente debería ser ayudada, gracias a la colaboración de unos entre otros, pero lamentablemente vivimos conectados con personas corruptas, asesinas y ladronas, que piensan por sí mismos y no por los demás, cuando a cada uno le cuesta horrores poder comprarse algo, se matan trabajando para ganar un papel, un papel que nos compra en este mundo, un papel que nos enferma, un papel que nos destruye.
¿Qué sería la vida sin ese objeto? Creo que seríamos los más perfectos. El papel o el billete como quieran llamarlo, nos va destruyendo día a día, poco a poco, ¿Qué sucede si no se paga el consumo de agua? No tenés más agua, ¿Qué pasa si un amigo te pide mucha plata prestada y jamás te la devuelve? Se pierde la amistad. ¿Qué pasa en este mundo si no hay plata? Nos morimos todo, porque nadie es capaz de dar nada. ¿Por qué hay personas que roban? Porque simplemente son obsesivas al dinero. Ya no les importa nada, ya no existe la dignidad. Ya no existe el “compartir”, ya no existe el respeto. Todos creemos que vivimos perfectamente bien, pero el papel no es NADA, no es importante, el papel no tendría sentido si antiguamente nunca hubiese existido. Sé que hay gente que piensa como yo, vivir en otro mundo, otras perspectivas (de vida), otros cumplimientos, otras responsabilidades, otro mundo sin corrupción, sin maldad, violencia y discriminación. Todos queremos un mundo maravilloso… en fin

PODEMOS SOÑAR ¿NO?.

Noelia Melina